La poderosa plenitud de El Juli

Miércoles 13 de Julio del 2016

La badana del toro de Victoriano del Río caía con el peso de los años, cinco pasados, en la frontera de los seis (08/10). La edad también en la expresión. Cuajado y un punto altón. Juan José Padilla, espoleado por la plaza que lo idolatra, libró una larga cambiada, un saludo templado como la embestida y un tercio de banderillas poderoso. El brindis de la muerte del cinqueño de Victoriano del Río al cielo... Y la apertura de rodillas hacia los medios. A Padilla en principio le incordió el viento intermitente y un ligero punteo del toro por el derecho, por donde no humillaba. La nobleza se explicaría al natural aunque el toro respondía mejor cuanto más abajo sin terminar de descolgar. En una necesidad de mando. Y así el Ciclón sufrió en algún pase de pecho -lo que no fue óbice para una cadena de ellos u otra de molinetes- y en concreto en un circular invertido cuando casi finalizaba la faena: el derrote al pecho reventó de lleno el chaleco. Ese mismo pitonazo volvió a sentir Juan a la hora de matar. La muerte en la estocada casi entera, la pañolada desatada, la oreja y a punto otra como para reafirmar el padillismo de Pamplona.

De los cinco años pasaba también el siguiente, otras hechuras más bajas, otro carácter y una cara despampanante. Peor el carácter que la cara. La mezcla de los dos. Gazapón, reservón y el palabro que también termina en "ón". Juli se las vio negras como su capote de paseo, como su cuadrilla. Tiró de raza y orgullo para hacer de tripas corazón. Para sobarlo y finalmente imponerse a los problemas de venirse por dentro, andando y a la espera del ataque del guepardo. La guasa mordida hasta que intuía la presa a tiro... El esfuerzo se fue cuando tocó afrontar el volapié. Esa cara, esa manera de tapar la salida y esa forma de buscarla del matador. Tanto que mató de fea manera.

López Simón apenas castigó al colorado y disforme tercero en el caballo, y puede que luego lo pagara en algunos trances en los que el toro soltó mucho la cara. Uno de aquellos derrotes impactó en la pierna de Simón. La taleguilla desgajada y el ánimo intacto para seguir pegando muchos pases a aquella movilidad que pedía paso de codazos. Desde el prólogo de rodillas al epílogo inconcreto, la conexión se mantuvo con los tendidos. Incluso si la colocación contraria de la estocada no demora la muerte, premian su quehacer, que escribiría el gran Guanes.

Padilla, como Simón, creó un saludo capotero mixto. Casi iguales de no ser por las largas cambiadas de rodillas del Ciclón de Jerez, que volvió a conectar con las banderillas. Un tío el cuarto, por cierto. Tocado arriba de pitones. Y allí había que asomarse al balcón. O pegar un violinazo. O dos. Ni los bocadillos de la merienda evitaron la ovación. Y el cántico de "illa, illa, illa, Padilla maravilla". Brindó la faena al Lord Comandante de la Guardia de la Noche, el actor James Cosmo. Juan José de Jerez se empeñó en arrancar la faena penitente. Y hasta que no lo consiguió no paró con el toro rechazando la oferta allí en los medios. Pronta la izquierda. Pronta figurativamente. Bueno pero de poquito fondo el del Río, que se desentendía de los finales de muletazo. Y Padilla al lío. Sorprendió un aviso "madrugador". Pero es que la sesión había empezado tarde. Y otro cuando hundió la espada al tercer envite. Acabó el toro en las tablas que tanto había mirado con deseos.

A la par que el quinto se estrellaba contra el peto, Salvador Núñez marraba el puyazo. Y al no encontrar la vara el lomo se fue el piquero al vacío contra el suelo. Un talegazo que casi sonó. Contó el encuentro incruento como puyazo cuando El Juli pidió el cambio de tercio tras el siguiente. La apuesta lo dejó crudo. Creía Juli, que brindó al público. Sus razones se expusieron desde que principió rodilla en tierra para someterlo. Y desde ahí y con el objetivo de reducir al toro todo creció. Los poderosos redondos fueron bajando las revoluciones con la mano muy, muy, baja para alcanzar la plenitud al natural. Despacio, asentado, serena la plomada, jugando con los vuelos, rota más la muñeca que la cintura, sometida y ralentizada ya la embestida, tan enganchada por delante como vaciada atrás. La plaza vibraba in crescendo, majado el toro por el torero en plenitud. Una tanda más a derechas, algún circular invertido a la pamplonica, exprimió la notable embestida hasta un pase del desprecio como guinda. La estocada pasada tardó en su efecto precisamente por eso y necesitó del verduguillo. Atronó el toro, tronó la plaza. La presidencia hizo una cosa rara de pañuelos, una oreja, la vuelta al ruedo al toro -de coña con Decano en la memoria- y otra oreja como de refilón. En fin, las dos de peso juntas finalmente y ofrecidas al cielo. Juli atravesó por undécima vez la puerta grande de Pamplona.

Feo, alto destartalado el burraco último. De un pitón para Tudela y otro para Ferrol. Y así como era embestía. Sin maldad pero desgarbado. López Simón se extendió en cantidad hasta el final buscar el trofeo a tumba abierta. Una voltereta en el arrimón. Un pinchazo no se interpuso entre el torero de Barajas y una oreja de fin de fiesta.

VICTORIANO DEL RÍO | Padilla, El Juli y López Simón

Monumental de Pamplona. Martes, 12 de julio de 2016. Octava de feria. Lleno. Toros de Victoriano del Río, tres cinqueños pasados (1º, 2º y 3º), serios, de diferentes hechuras; noble sin terminar de humillar el 1º; complicado el 2º; de más movilidad que clase el 3º; bueno el 4º pero de poco fondo y desentendido; notable el 5º, premiado con la vuelta en el arrastre; destartalado y sin humillar y sin maldad el 6º. Juan José Padilla, de gris perla y oro. Estocada casi entera. Aviso (oreja y petición). En el cuarto, dos pinchazos, estocada desprendida y descabello. Dos avisos (silencio). El Juli, de grana y oro. Dos pinchazos y media estocada baja y trasera. Aviso (silencio). En el quinto, estocada pasada y descabello (dos orejas). Salió a hombros. López Simón, de fucsia y oro. Pinchazo y estocada contraria. Aviso (saludos). En el sexto, pinchazo y estocada (oreja).

Fuente:  http://www.elmundo.es/cultura/2016/07/12/5785403c46163f23448b467b.html